Unión Adarve, los galos del fútbol madrileño

Esta vez no voy a sacar del boli una de esas historias de cuando era pequeña, aunque tampoco es cosa de ayer, como aquel que dice…

Corría el año 2011 (que se dice pronto, pero dentro de dos telediarios seran ya 10 años), y no se me ocurrió mejor manera de entrar gratis a un campo de fútbol que crear una cuenta de Twitter. Cualquier avispado en Redes Sociales me diría que eso no es para tanto, y tendría razon, de no ser porque hablabamos de Tercera Division y lo que creaba era la cuenta del Union Adarve.

Esa casualidad no nació de la nada, unos meses antes me veía de paseo por Preferente y viendo que aquello se ponía serio a final de temporada le planteé la idea al presi (y al vice) del Club. Una vez más casualidades de la vida, el secre del club se iba a vivir fuera y el vice (de aquella época) tuvo la feliz idea de ofrecerme el puesto de secretaria. La semilla estaba plantada. El secretario volvió despues de verano, pero por suerte habia sitio de sobra para los dos (y como decia el vice, “y para siete mas tambien, lo que no tenemos es presupuesto”).

Entre aquel vice (hoy presi) que siempre ha sido un visionario, el otro vice (que aunque parecía el serio, y el que ponía los pies en la tierra pero que por menos de nada organizaba los Oscars), el vocal (pero que él solo daba para todo el abecedario entero), el presi (porque donde no haya llegado un gallego no ha llegado nadie, y no es que no sepan si van o vienen; es que mientras tu buscas el Camino, ellos ya lo hicieron varias veces y no te van a decir cómo es el Castillo de Allariz por no estropearte la sorpresa)… Pues qué podías esperar. Había que estar muy loco para estar allí dentro, y locos estábamos todos, pero locos por el fútbol.

Entrenadores, coordinadores, los de mantenimiento… Todos locos. Bendita locura.

En esa época en la que había que recorrer casi tienda a tienda el Barrio en busca de un patrocinio util (porque como siempre recordaba el primero de aquellos locos, ya no se podia tener el campo lleno de vallas de publicidad como antes, porque la Junta ya no te ajuntaba), y de esas locuras llegó la “quiniela de Pizza Hut” (hoy en día los Real Fooders nos hubieran crucificado por fomentar la obesidad, pero rápido escribían al Twitter del club los chavales para recordar que ya habían hecho tres victorias seguidas y querían poner fecha a sus pizzas!! Eso sí era motivación y no las primas…).

Y llegaban las victorias y los ascensos y se olvidaba que las pesas las había llevado el entrenador de su casa. La alegría de ese primer Playoff, donde no importó terminar metidos en un monasterio y volver un domingo a las 3 de la mañana el autobus diciendole al “Driver, tíiiio” que ya puestos fuese un poco mas lento que al dia siguiente habia que ir a trabajar y en casa esperaba la novia que no iba a entender esa locura.

Fue la época de Guardiola y Coldplay en la que llegaron los Coach, los videos de motivación y el auge de la psicología deportiva. Y alli no ibamos a ser menos, un iPad, un camara que se subia al techo de los vestuarios y un monton de mails cada dos por tres para pedir audios a Madrid al Tanto o videos a otros equipos y ya estaban los videos de motivacion servidos…

Carteles personalizados con fotos de los jugadores para darles un empujoncito a los animos, videos con los peques del club, con las madres… con la tablet.

Si Lluis Bassat (que se presentó a unas elecciones del FCB) probaba sus campañas enseñandoselas a los taxistas, yo hacia lo propio con mis padres. Mi madre siempre hablaba de lo guapos que eran los chicos (que iba a decir, si a fuerza de oirme hablar de ellos ya eran como sus chicos, pues eran todos los mas guapos y los mejores); y mi padre siempre sacaba el ojo critico: esta un poco borroso, esa tipografia no se ve bien o dura poco y no da tiempo a leerlo… Los problemas del directo.

Cuantas vueltas dio ese primera tablet, que lo mismo valia para subir los pagos a la nube (nada de CRM ni de programas caro, que estamos en Tercera Division, que somos un Club de Barrio). Aqui se tira de creatividad y aqui todos arriman el brazo.

Si hay que coger el coche para pasar el rastrillo y mover el caucho porque el campo de fútbol empieza a parecer una pista de sala, pues se hace. Y si cada viernes el aparcamiento, de tierra por cierto, entre padres, jugadores y entrenadores parece el Tetris, pues se hace un vídeo y unas risas que nos echamos entre todos.

Era una época en la que todo valia para intentar llegar a lo más alto, y cuando ya creiamos que: con los videos, los carteles, proponer que el futbol de barrio no era caro, o incluso llegó a ser gratis para todos (cuando en otros clubes cobraban 10 y 15 euros por partido -y por eso nacio ese Twitter-) cuando ya parecia que estaba todo inventado dentro y fuera del campo. Llego el momento de coger el bote de pintura y hasta el presidente se apunto a decorar el vestuario principal con frases y fotos impresas en folios para motivar a los jugadores. ¿Anfield? No, Vereda de Ganapanes.

Seis temporadas más tarde, y tras ponerme la chaqueta de delegada. Incluso un año haciendo tandem femenino en un banquillo masculino y Nacional con la fisio, llegó el año de los locos de Division de Honor… ¡Y lo que pesaba el cartelito de marras de los cambios y el tiempo añadido! Menudos brazos iba a hacer Chendo! Pero menudo añito también y ahi siguen muchos de ellos dando guerra.

Alineaciones a mano colgadas de una tablilla de corcho a la salida de los vestuarios y preguntas todas las jornadas a los entrenadores para esciribir las cronicas, conocer lesionados o cumpleaños (porque sin los jugadores y los entrenadores no existiria ese sentimiento rojinegro).

Tras seis años de locuras me despedía dejando a ese club en las redes de Segunda B, con un camino por hacer y muchas locuras por disfrutar.

Hay un documental que se llama Planeta Zara y cuenta los humildes orígenes de Amancio Ortega en su Galicia natal y que explican a la perfección cómo se creó el gigante que es hoy en día Inditex. Dentro de unos años es posible que veamos uno que sea Planeta Rojinegro y hable de cómo esos locos del Barrio del Pilar se unieron a los del Adarve para dar lugar a esa pequeña Isla en el dominio de Madrid que se sacudió una y otra vez para dar lugar a la leyenda de los temibles guerreros de Ganapanes. Muchos de esos locos han pasado por Segunda B, por la Luga Iberdrola, por grandes ligas de otros paises y los hemos visto en los despachos de algun club insular de Primera Division de nuestro pais.

PD: una vez mas, los Reyes Magos que todo lo saben, han encontrado en el baúl de los recuerdos esos deseos de locura y me han vuelto a traer otro pedacito de esa historia; lo que no logren hacer los Reyes Magos… Bendita locura.

No Comments

Post A Comment